Foto: DDPDesde ese entonces las mujeres se toman simbólicamente las municipalidades mediante la escenificación de un enfrentamiento entre el Alcalde y el pueblo. En Frankfurt este combate incluyó el sábado -pues en Francfort hay que producir y trabajar durante los otros días- cañonazos contra la municipalidad y la resistencia de la Alcaldesa desde el balcón de su centro de poder.
Dependiendo de la región, los días de carnaval reciben diferentes nombres como jueves sucio en el sur o carnaval de mujeres en Renania. Como símbolo del poder adquirido, las féminas armadas con sendas tijeras hacen de las suyas con las corbatas de todos los gentlemen que se les crucen por delante. Como indemnización, en todo caso, nunca están demás los besos de unas rubias y esculturales germanas. (Susanne y Valentina cargando energía en un local de Maguncia o Mainz. © RCB)
(Bandas musicales se encargan de animar el ambiente durante todos los días de Carnaval. Los grupos de batucada son uno de los favoritos del público germano. © RCB )A partir del jueves, las radios colocan música alegre y festiva, que ensalza la gloria de las ciudades o de la imponente catedral, como en Colonia. Todos los bares están absolutamente repletos de gente, al punto que muchos deben celebrar a la entrada de los pubs, mientras adentro la cerveza corre a raudales y la gente no para de cantar y bailar en celebraciones que continúan prácticamente hasta el otro día. El viernes no está marcado por ningún hecho especial, puesto que desde tiempos inmemoriales la iglesia tenía reservado ese día. Sin embargo, mucha gente toma vacaciones y aprovecha de celebrar y hacer de las suyas hasta el fin del carnaval.
(El mundial de fútbol fue el lema del carnaval 2006 en Colonia y por ende uno de los temas más mencionados en los carros alegóricos. © RCB)
(Toneladas de chocolates, dulces y miles de ramos de flores son arrojados a las masas enfervorizadas. Al fondo la imponente catedral de Colonia - 157 mts. © RCB)
El sábado comienzan los desfiles de carros alegóricos o de comparsas por las diferentes ciudades, amenizados con bandas de batucada o orfeones de estilo pseudo-militar. En la noche se realiza en Colonia un desfile de brujas y espectros, que este año estuvo a punto de no realizarse. Sin embargo, tal vez fue el último. Al igual que en otros ámbitos la carencia de financiamiento se hace sentir. El origen de este simbólico desfile se remonta a la primera guerra en Irak a comienzos de los noventa.
Ese día casi es imposible subirse a un carro de metro. Los vagones van como conserva de sardinas y pobre del que haya tenido la mala idea de ponerse un disfraz algo frágil. En Colonia la gente canta y salta en los vagones –en el resto de las regiones la euforia es considerablemente menor-, sobre todos en los que se dirigen hacia los barrios de joda. Nosotros estuvimos celebrando en "Sachsenhausen viejo", uno de los barrios de entretención de Frankfurt a pasos de la casa. Aprovechando que estaba un amigo de Suiza, a quien aproveché de introducirlo en los ritos de las libaciones y bacanales a los dioses paganos por una serie de bares, a través de una verdadera marcha que incluyó bares latinos, germanos e irlandeses.
El domingo continúan los desfiles. En las calles las docenas de botellas de cerveza, las serpentinas y confeti yacen en el suelo como testigos de las álgidas bacanales. Ese día nos fuimos a Maguncia, uno de las ciudades con mayor tradición carnavalera, y ubicada a sólo media hora de Frankfurt. A pesar del frío y las nevadas intermitentes, la calidez del ambiente, la música y la gente crean una atmósfera de festejos sin parangón por estos lados -excepto por la serie de celebraciones masivas celebradas en Colonia a lo largo del año-.
(Carnaval en Maguncia. Una de las ciudades con mayor tradición carnavalera. © RCB)
(Conjuntos de baile durante el desfile de Rosenmontag en Colonia. Foto: DDP)
En Renania, el lunes o Rosenmontag es el día más importante. Impresionantes desfiles paralizan las ciudades de Colonia, Düsseldorf y Maguncia. El lunes es un feriado a medias. Los negocios cierran sus puertas a mediodía y todos se van a celebrar. No obstante, en los últimos años es cada vez mayor el número de personas que deben trabajar. Aunque eso no es impedimento para que las masas se aglutinen en torno a los despfiles. Según los reportes policiales, este año más de 1,4 millones de personas presenciaron el desfile en Colonia -ahí me cuento yo y mis amigos-, un millón en Düsseldorf y unas 500 mil en Maguncia.
Ese día es el desenfreno total, a pesar de las bajas temperaturas. Nosotros viajamos desde Frankfurt en medio de un sol radiante y yo con el acelerador casi a fondo y 160 km/h. Sin embargo, ya estaba informado de que en Colonia una gruesa capa de nieve nos esperaba. Tras media hora de viaje los gordos copos de nieve que caían sobre las serranias, me obligaron a manejar con mayor precaución y a bajar la velocidad en algunos sectores casi a la mitad. Sin embargo, llegamos a tiempo para ubicarnos estratégicamente cerca del museo de la ciudad. Sin mayor esfuerzo nos hicimos con a lo menos 6 kilos de chocolates. Sí, chocolates. Mientras desde la mayoría de los carros alegóricos de otras ciudades se arrojan dulces y caramelos, en Colonia hay cajas de bombones, barras de chocolate y ramos de flores. Lamentablemente para nuestro pesar este año no desfiló la diosa Heidi Klum… una lastima. Heidi te esperamos el próximo!
Los carros alegóricos adornados con enormes muñecos de Angela Merkel o Gorge Bush critican todo lo negativo: desde la política, los precios de la bencina, el mal sistema para la venta de entradas para el mundial de fútbol, los proyectos inmobiliarios, el aumento de las jornadas laborales, la guerra, etc.
(Un carro alegórico presenta a la Canciller Merkel probando suerte con el alza del IVA, que ascenderá a lo menos tres puntos porcentuales a contar del próximo año. © RCB)
(George Busch "metiendo la pata" o como dicen los germanos "ins Fettnäpfchen" treten que significa literalmente pisando en la cubeta con grasa)
Después del extasis experimentado durante el desfile, los chocolates, los cantos y los bailes, el martes es algo más relajado en Renania. Sin embargo, es el día de mayor relevancia en el sur del país. Ese día se realizan los desfiles en esas regiones, aunque a diferencia de los realizados en el norte, tienen un menor componente lúdico y de crítica y están más marcados por la idea de espantar al invierno. Los disfraces son de brujas y seres que representan al invierno. En vez de besos, las brujas te dan escobazos, te tiran paja molida dentro de la ropa o te lanzan contra los jardines.
Por ese motivo, yo me quedo con la simpatía del carnaval del norte, los besos, los chocolates y la cerveza. Sin embargo, a las doce de la noche se acaba todo. Después de seis días de jolgorio y desenfreno el carnaval llega su fin y algunos se preparan para la cuaresma y la penitencia por los excesos cometidos. La quinta estación del año, como le llaman algunos -pues si recuerdan el post de noviembre, la temporada se inicio el 11 de noviembre del año pasado- llega a su fin. Aunque al parecer este año las batucadas del sur no fueron suficientemente para espantar el invierno, pues hasta ahora nieva como nunca y la temperatura sigue bajo cero...

(Wir sind noch lange nicht tot, o sea aún no estamos muertos, así es que la fiesta sigue. Ese era el lema en los principales lugares de celebración del carnaval. © RCB)Si deseas ver más fotos, pincha aquí
Como comprenderán con tanto festejo, los últimos días tuve que hacer penitencia y trabajar más y por eso el post se atrasó algo más de la cuenta.